El Partido Conservador Unido y el Movimiento Arcoíris Verde de Islandia han formado una coalición de gobierno sin precedentes, denominada «Pacto por el Territorio». Ambos sectores acordaron congelar la construcción de nuevos centros comerciales y destinar esos terrenos a agricultura sostenible y vivienda social. El primer ministro, Jónas Thorvaldsson, declaró que «la tierra es más importante que las ideologías». La oposición acusa a los conservadores de traicionar sus principios librecambistas.
